Pasando una noche de sábado en Broadway

Cuando planificamos el viaje a New York, con mi novia hicimos una especie de acuerdo que consistía en acompañar al otro en la actividad que esa persona eligiese. Yo, como ya conté, quería ir a ver a los Knicks al Madison Square Garden y lo cumplimos. Ahora era el turno de ella: siempre había querido ir a ver una obra en Broadway.

Era nuestro último fin de semana en la ciudad y el sábado nos levantamos temprano ya que teníamos planeado ir a recorrer Brooklyn a pie y  en micro. Pero antes de salir del departamento empezamos a buscar en la página Broadway.com las obras que había en cartel y precios. Justo dio la casualidad que en aquella época se estrenaba “Cenicienta” (o Cinderella para ellos) con la actuación de Fran Drescher en el papel de la madrastra. La idea cerraba y además, teniendo en cuenta la poca anticipación, el precio era razonable así que ahí nomás concretamos la operación. Terminamos eligiendo los asientos N118 y 120 en lo que vendría a ser Pullman (el Rear Mezzanine) Teníamos la opción de recibir un e-ticket o poder retirar por ventanilla, como pensamos que sería bueno tener un recuerdo físico de haber ido a Broadway, elegimos la 2da opción. Pagamos por ambos casi U$D150. Ya teníamos planes para el sábado a la noche.

El teatro se llama Broadway Theatre y queda sobre la mítica calle del mismo nombre. Fue fundado en 1924 y tiene capacidad para 1.700 personas más o menos.

Fachada del teatro. Foto: Wikipedia

Fachada del teatro. Foto: Wikipedia

Luego de haber estado caminando todo el día, estábamos muertos de cansancio y con ganas de volver al departamento a bañarnos para salir de nuevo pero los tiempos no daban así que nos tomamos el subte desde la estación Brooklyn Bridge City Hall y luego de una pequeña combinación en Union Square, estábamos en pleno Times Square para hacer un poco de tiempo ya que eran las 6 de la tarde, la función era a las 8 de la noche y las boleterías para retirar los tickets recién abría 45 minutos antes. Subimos por la Broadway St. en dirección hacia el Central Park hasta llegar al nro 1681, donde estaba nuestro teatro. En la caminata aprovechamos para sacar estas fotos:

El paraíso de los golosos.

Caminando por Broadway St.

En uno de los teatros estaba la obra de Rocky.

¿Corvette negro…

..o Nissan GTR blanco?

En la otra cuadra estaba el Ed Sullivan Theather, famoso no solo por ser el lugar donde el presentador grababa su programas sino por ser el lugar en el cual se presentaron The Beatles por primera vez en Estados Unidos. Siendo una gran fanático de ellos, ¿iba a perder la oportunidad de sacarme una foto ahí?

Aún teníamos tiempo y el hambre empezaba a acechar. No hacíamos a tiempo para sentarnos a comer, así que elegimos un Starbucks que estaba ahí cerca aunque sea para engañar al estomago con un cafe y un bagel neoyorquino. Además estaba empezando a oscurecer y el frío se empezaba a sentir.

Ya era hora de ir a cambiar los tickets. Como la compra la había hecho mi novia con su tarjeta (al fin y al cabo era SU plan) yo me quedé viendo si realmente iba a estar la “Nana Fine”. Vieron que muchas veces, una estrella está en una obra solo por un cierto período de tiempo, el suficiente como para que levante en audiencia y luego se va. Pero no, ahí estaba el cartel que confirmaba su presencia:

Ya había gente haciendo la cola, y como ya era importante la cantidad que había, nos fuimos a la vuelta de la esquina y ahí nos quedamos esperando que sea la hora de entrar. Faltando más o menos 20 minutos empezamos a movernos y enseguida ya estábamos adentro. El teatro no es muy grande que digamos pero realmente tiene una decoración muy linda:

El subsuelo, que es la zona donde se encuentran los baños.

Nos acomodamos en nuestros asientos y la vista era bastante buena, no nos podíamos quejar.

Curioso que no hubiera telón.

La zona de los palcos.

Arañas que iluminaban la sala.

Detalle de una de ellas.

Pasados unos minutos de las 8 de la noche se apagaron y empezó la acción. Lamentablemente no se podían sacar fotos ya que está prohibido (desconozco si es algo que se cumple siempre o si era porque estaba Fran Drescher en la obra) así que descartada la cámara, recurrí al iPhone que hizo lo que pudo pobrecito. Como quería disfrutar de la obra, solo saqué una foto.

No soy cholulo pero confieso que cuando la “Nana Fine” salió al escena y escuche esa vocecita nasal un tanto fastidiosa, me teletransporté unos cuantos años atrás cuando veía su famosa serie a la tarde luego de hacer la tarea (cuando la hacía), un verdadero flash. Obvio que se llevó todas las miradas, lastima que al no podes usar la cámara y su buen zoom me quedé con las ganas de una foto de recuerdo.

La obra duraba 2 horas y 15 minutos así que más o menos; pasada 1 hora hubo un intermedio de 15 minutos y luego seguimos. Más o menos a las 22:30 terminó. Hubo aplausos de pie para todos, en especial para los protagonistas, pero ovación Fran Drescher, como era de esperar.

A la salida, uno de los actores, Todd Buonopane, que interpretaba el papel de Jean Michael, se colocó en la puerta para recibir donaciones para no me acuerdo que causa. Mi novia se acercó y le sacó unas fotos:

Debo admitir que era la primera vez que iba al teatro y realmente no sabía que esperar, ya que desconocía por completo la dinámica de una obra en vivo y en directo. Me gustó mucho, capaz el hecho de que sea una historia conocida haya ayudado un poco. Pensé que iba a tener problemas para seguirlos con el tema del idioma pero nada que ver, hasta pude captar algunos chistes propios de su cultura. Estuvo muy bueno, una experiencia recomendable

Creo que cuando vuelva a New York podría ir de nuevo a Broadway.

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8 Respuestas a “Pasando una noche de sábado en Broadway

  1. Ay !!!! que honor!!!! doña Rosa (moi) aparece en tu TW !!! 😉
    ¿tiene segunda parte este post? falta manita alentadora… jejeje

  2. Que lindas fotos, cuantos recuerdos me hiciste traer de mi viaje, me falto ver el partido de los Knicks por lo cual debo volver, pero me di el gusto de ver una obra en broadway, era romeo y julieta con Orlando Bloom, conseguimos los tickets ams baratos gracias a ese puestito que esta al lado de las escaleritas de times square y fuimos. Una hermosa experiencia y nos baboseamos un poco con Orlando ajajaj
    Lindo post!

    • No sabía lo del puestito pero bueno, se dio todo muy rápido así que preferimos la comodidad de internet y no andar haciendo colas y viendo una obra que por ahí no nos interesase.
      Es loco que grandes celebridades, en New York sean un vecino más

  3. Que buen relato y que buenas fotos Fer. Lo de las fotos, celulares y caramelos es en todos los teatros del mundo. Acá también se recuerda no sacar fotos ni filmar, “el papel de los caramelos (krichi,krichi,krichi, se escucha) sáquelo antes de comenzar la obra” se recomienda. Yo, la 1° vez fui a ver el Fantasma de la Ópera y me encantó, la 2° conseguimos entradas para EVITA el mismo día que llegamos con Ricky Martin y Elena Roger. Le digo a mi amiga: ¿Alguna vez pensaste que ibas a pagar para ver a Ricky Martin? Nos tapó la boca, cantó más que bien, tiene una gran presencia escénica y la sala se vino abajo cuando salió a saludar. Por supuesto la gente fue a verlo a él no a nuestra Elena Roger. Besos Peppo!

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