Alojandome en Mendoza

Empezamos nomás con la serie de posts sobre el reciente viaje que tuve la suerte de hacer a la capital mendocina. Hace 3 días contaba sobre el viaje y hoy voy a hablar del hotel donde estuvimos hospedados mi novia y yo.

Cuando ya teníamos los pasajes comprados, nos pusimos en la búsqueda de algún hotel que cumpliera con las 3 B del viajero gasolero: bueno, bonito y barato. Así fue como dimos con el Premium Tower Suites que se encuentre a 2 cuadras de la Plaza Independencia, la principal de la ciudad. Mi novia, ni lerda ni perezosa, en vez de reservar por Booking se tiró el lance a ver si contactándolos directamente podía conseguir tarifa de operador (beneficios de una novia dentro del rubro) y así fue como logramos tener una tarifa muy buena por 4 noches de alojamiento.

El sábado llegamos al aeropuerto de Mendoza a las 11 de la mañana y 11:30 ya estábamos en el hotel, a pesar de saber que el check in recién era a partir de las 15 hs. queríamos “hacerles saber” que ya estábamos en la ciudad para ver si era posible aunque sea hospedarnos una hora antes. Como era muy temprano, la chica del check in muy amablemente nos dijo que vería que podía hacer, que podíamos dejar las valijas, ir a dar una vuelta y volver en un rato a ver si tenía alguna novedad. Eso hicimos y después de almorzar en la peatonal Sarmiento, muertos del sueño, debido a habernos acostados tarde la noche anterior y haber madrugado para estar en Ezeiza temprano, fue que más o menos un ratito antes de las 14 hs volvimos al hotel.

El lobby.

La habitación:

Por suerte la habitación ya estaba lista, así que completamos el formulario con nuestros datos y enseguida ya teníamos la llave. Mientras almorzábamos me lamentaba no haberle preguntado a la chica si era posible obtener una habitación en un piso alto, ya que me gusta disfrutar de la vista que se tiene de las ciudades desde las altura. Por suerte, parece que mis lamentos fueron telepáticamente escuchados ya que nos dieron la habitación 1303, ubicada en el piso 13, obviamente.

Ni bien entrabas tenías esta vista.

La cocina con las hornallas, microondas y minibar.

La cama era cómoda pero tenía la contra de que eran 2 sommiers de plaza y media unidos así que a veces se separaban y quedaba un agujero un poco molesto en el medio.

El glorioso sofá: un poco incomodo para sentarse pero no para echarse una buena siesta.

Como era de esperar, la vista era impresionante:

Zoom a una de las montañas.

Como se ve en las fotos, la habitación es más que cómoda para 2 personas, y hasta un nene podría dormir en el sillón bastante cómodamente. Tenía el plus de las hornallas y la posibilidad de cocinar uno mismo y así recortar gasto de comer afuera, aunque quien está en plan de vacaciones incluso escapa de tener que cocinar, pero bueno ellos te dan la opción.

El restaurant:

Este lugar se encontraba en el último piso del edificio, en el 14, uno arriba de nuestra habitación. Es por esta razón que a la hora del desayuno ya desde las 8 de la mañana, y a veces antes, ya había ruido debido al constante movimiento de gente que ya estaba desayunando, lo cual era un poco molesto si querías dormir un rato más

La verdad que la vista hacia la ciudad y las montañas que se tiene desde ese piso es increíble.

El desayunador era amplío y comodo, con la estación para servirse ubicada en una punta. Lo único que le podría criticar es el tamaño del mobiliario: las sillas si bien eran cómodas, me parecían demasiado grandes, por lo tanto ocupaban mucho espacio lo que se traducía en la incomodidad para circular. Pero tampoco es la muerte.

Una noche quisimos cenar en el restaurant del hotel, ubicado en el mismo lugar. Iluminación tenue y música de fondo daban el clima ideal para disfrutar de una buen bife de chorizo con papas asadas que estaba realmente exquisito.

Como buen dato, los huéspedes del hotel tienen un 10% de descuento y el gasto puede ser cargado a la habitación.

La terraza:

En el mismo piso del restaurant habia una terraza con mesas pero que no se por qué razón la gente no usaba.

Estaban ideales para sentarse un rato y contemplar la vista y disfrutar la tranquilidad del lugar. Con mi novia nos sentamos un par de veces, sobre una noche que el clima está ideal para estar afuera y que sirvió para que un servidor juegue un rato con la cámara.

La casa de gobierno iluminada.

Sauna, pileta y gimnasio:

Como estábamos en plan descanso y mi novia ama los masajes, ella consultó si ofrecían ese servicio en el hotel. Le dijeron que si, que costaba $200 los 50 minutos y que había que reservar turno con anticipación. Así que un día hizo su reservación y mientras yo me quedaba en la habitación ella bajó al 2do piso que era donde estaba ubicado el sauna, la pileta y el gimnasio.

Bastante lindo el gimnasio, lugar que obviamente no visité.

Un abrazo a la masajista, que mi novia le hizo posar.

Lamentablemente, según contó uno de los empleados, habían descubierto una rajadura en la pileta y la estaban reparando por lo que no se podría usar la misma por ahora. Una verdadera pena porque el clima era ideal para hacerlo.

Algunas cosas que me gustaría contar:

  • El hotel ofrecía traslado gratuito a uno de los shopping de la zona, el cual no recuerdo el nombre. Algo piola si uno quiere ahorrarse unos pesos.
  • Había wifi en todos los pisos y la velocidad era bastante buena.
  • El servicio de desayuno era de 7 a 10 y ofrecían frutas, facturas, distintos tipos de panes, huevos revueltos, fiambres, yogurts y cereales. Si por X razón vos te ibas de excursión antes de las 7, avisabas el día anterior y te dejaban una bandeja en el minibar con un desayuno seco. Algo muy práctico.

27

28

29

El punto negro de la estadía fue el tema del servicio a la habitación: hubo problemas con la provisión de toallas (según comentaron empleados, la lavandería que les brinda el servicio estaba de paro algo así) pero el problema más importante es que un día no hicieron el cuarto, a pesar de haber salido temprano del mismo, o sea no fue que no lo hicieron por estar nosotros sino que directamente no pasaron. Flojo en ese sentido, una lastima porque el resto de las cosas del hotel fueron en general buenas: el ambiente, la amabilidad de los empleados y la ubicación. A pesar de esto, volvería a alojarme en este hotel.

Anuncios

2 Respuestas a “Alojandome en Mendoza

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s