Recorriendo Mendoza.

Después de un tiempo empiezo con algún post sobre el viaje a Mendoza que tuve la suerte de realizar el mes pasado.

Al otro día de haber llegado a la ciudad del buen vino teníamos programada una excursión de habíamos contratado unos 15 días antes mediante internet. Si no recuerdo mal costaba $170 por persona pero otra vez, gracias a los contactos de mi novia, pudimos obtener un pequeño descuento. Pagamos con tarjeta y ahora solo esperaba que llegase el día y listo.

Lo único malo de este tipo de excursiones que te pasan a buscar por el hotel es que te dicen “a partir de tal hora los pasamos a buscar” en lugar de darte un estimado un poco más acotado. Encima yo que amo estar sin hacer nada. Y para peor, el de la agencia nos pasó el horario de invierno cuando en realidad ya estaban laborando con el de verano, así fue como estuvimos una hora reloj mirando el bonito techo del lobby del hotel. Pero bueno, que se le va a hacer, el que quiere celeste…

Cuestión que a las 16:15 hs nos pasaron a buscar con la combi, fuimos a buscar a un par más de pasajero y finalmente empezamos la excursión, que duraría unas 3 horas y media aproximadamente. En primer turno dimos unas vueltas por el centro, más que nada por las Av. Belgrano, Las Heras, San Martín y Colón, y pasamos por la Plaza Independencia, que es la plaza principal de la ciudad y por las cuatro plazas satélites, ubicadas en diagonal a la Independencia y que son la España, Italia, Chile y la San Martín.

Luego llegó el turno de nuestra primera parada que fue en la Plaza del Castillo que se encuentra en la denominada Ciudad Vieja, por ser donde se fundó originalmente Mendoza. Allí bajamos y estábamos frente a las ruinas del convento San Ignacio, que lamentablemente se encuentra enrejado y cerrado al publico para su preservación, ya que los actos de vandalismo son moneda corriente, según la guía:

Ustedes preguntaran: si está cerrado al público, ¿qué hace esa gente ahí adentro? Bueno, al parecer ciertas empresas de turismo tienen “ciertos beneficios”, según nos contó la guía.

Cruzamos la calle y nos adentramos un poco en la plaza. Ahí la guía comentó algunas curiosidades sobre el clima de Mendoza y la forma es que se la ingeniaron para, dentro del desierto en el cual se encuentran, tener una ciudad asombrosamente forestada. Comentó el sistema de acequias y lo vital que es el consumo racional de agua, ya que el equilibrio en el que se encuentran puede ser fácilmente quebrado si no se hacen bien las cosas.

Una de las acequias más grandes que vi.

En el centro de la plaza había una fuente y debajo de ella había un viejo aljibe en el que hace unos años se pusieron cosas actuales para que cuando dentro de unos cuantos años (creo que la guía dijo que se abriría en el 2100) las generaciones de ese tiempo pudieron tener recuerdos de este.

Algo que me llamó la atención fue un mural que se encontraba frente a la plaza y que, según la guía, había sido hecho con piedras traídas de la montaña y que no estaba pintado, si no que los colores eran propios de las piedras, que las mismas habían sido elegidas especialmente y colocadas de tal forma que quedará así. ¿Será verdad o mandó fruta?

Nos subimos nuevamente a la combi y fuimos directo al Barrio Cívico, nuestra próxima parada. Esa es la zona donde se agrupan los tribunales, casa de gobierno y demás edificios administrativos, pensado especialmente para descomprimir el centro de la ciudad. La razón por la cual fuimos ahí es que es el lugar donde se encuentra el memorial de la bandera, que no es ni más ni menos que el lugar donde se preserva la bandera del Ejército de los Andes y 2 banderas del Ejército Español, capturadas en combate.

Edificio de la gobernación.

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Una escultura un poco imponente, ¿no?

Lamentablemente no se permiten sacar fotos dentro del museo para poder preservar las piezas historicas. Se me ocurrió preguntarle a una chica que trabajaba ahí si no se podía sacar fotos sin flash. Me dijo que si pero como muchas veces la gente no sabía configurar su cámara terminaban usando el flash, así que optaron por prohibir las fotos. Les mando un abrazo muy fuerte a los boludos que no saben usar su propia cámara.

Nuestro próximo punto en la ruta fue el Cerro de la Gloria, pero como tengo muchas fotos y es un lugar muy lindo y emblemático de Mendoza se me ocurrió dedicarle un post especial, el cual prometo publicar próximamente.

Desde el Cerro pude sacarle una foto a la que sería el próxima y última parada del tour: la iglesia El Challao.

El nombre completo es Santuario de la Virgen de Lourdes pero se la conoce más comúnmente con el nombre que mencioné anteriormente. El complejo está compuesto por una capilla original que se conserva en muy buenas condiciones y donde está la imagen de la Virgen:

Y la otra parte es el Templo que se construyó hace poco años (no recuerdo exactamente cuantos) y que es donde hoy en día se oficia la misa.

Ya casi con los últimos rayos del sol emprendimos el regreso al centro de la ciudad. Nos dejaron a cada uno en sus respectivo hoteles y así terminó una excursión que la recomiendo. Debo decir que me gustó mucho y que aunque a veces uno prefiera recorrer una ciudad por su cuenta, no está mal de vez en cuando dejar que a uno le muestren la ciudad quienes mejor la conocen.

Más o menos el recorrido quedó así:

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